miércoles, 4 de junio de 2014

.FINANZAS DEL COMPORTAMIENTO


Teoría Del Arrepentimiento.
¿Has comprado una acción  y luego te has arrepentido. Pero ahora tienes miedo de vendarla al precio qué está cotizando. Sabiendo que es una mala inversión la que hicisteis, y que todo en esa acción se va a poner peor? Te niegas a venderla.

Vamos a hacer un análisis  con la experiencia emocional de las personas y su  reacción al darse cuenta de que han cometido un error de juicio. Ante la perspectiva de vender una acción, ciertos traders se vuelven emocionalmente afectados por el precio al que compró las acciones. De esta forma, evitan venderlas como una manera de impedir el pesar de haber hecho una mala inversión, y así evadir  la vergüenza de reportar una pérdida. A todos nos gusta estar equivocados, ¿no?
Ahora bien, lo que los traders realmente deberían preguntarse cuando contemplan la venta de una acción es, "¿Cuáles son las consecuencias de repetir  la misma compra,  si estas acciones ya fueron liquidadas  debo preguntarme si es seguro invertir en ellas otra vez?" Si la respuesta es "no", amigo mío, te digo sinceramente que es el momento de vender; de lo contrario, el resultado es que lamentaras comprar una acción para perder,  y el pesar de no vender cuando se hizo evidente que se tomó una mala decisión de inversión. Todo esto  crea en el trader un ciclo vicioso donde estará evitando hacer lo que tiene que hacer como trader, luego este remordimiento de haber hecho una entrada mala nos lleva a sentir pesar de nosotros mismos y la mentalidad del trader se pone fatal, luego que no es capaz de salirse de una posición perdedora y mal estructurada. Tras esta mala operación empieza a carcomerse el alma con pesares,  y no admite el verdadero error, un error que le está costando dinero y estómago.

En otro caso, cierto tipo traders descubren una acción poco conocida, le hacen un minucioso análisis técnico y fundamental, y después de tener las prioridades para ella augurándole a la acción una buena bonanza, sienten que deben comprarla y la comprar, luego de un tiempo la acción se pone muy mal y tiende a peor. Estos traders luego de vivir este suceso en su ser sienten un inmenso pesar, un remordimiento de conciencia, un vacío en el interior, una fuerte sensación de culpa, se tornan más frustrantes, todo les parece una fatalidad.  Ellos como traders simplemente deben admitir que se han equivocado en su análisis y que la acción simplemente no hizo lo que ello esperaban, luego lo que debe hacer es buscar otra acción y analizarla y mirar que errores cometieron en el análisis de a la otra acción y no trasladar esos errores al análisis de esta otra acción, y mandar al “carajo” todo cuanto pesar por una mala inversión.  
Hoy en día, Algunos traders evitan la posibilidad de sentir este pesar siguiendo la sabiduría convencional y cometiendo un error tal vez inconcientemente, ellos compran sólo las acciones que todo el mundo está comprando, racionalizando su decisión con la torpe máxima popular: "todo el mundo lo está haciendo" así que yo también lo hago. Por extraño que parezca, muchas personas se sienten mucho menos avergonzadas por la pérdida de dinero en una acción muy popular, la cual  la mitad del mundo posee, se consuelan diciendo: pues yo no fui en único que perdió, fueron muchos los equivocados, cómo todo el mundo lo estaba haciendo esto les reduce pesar. Pero se sentirían tremendamente mal si  pierden en una acción desconocida para muchos, en una acción de las que pocos hablaban, en una acción que ellos le hicieron un gran análisis de mercado pero fallaron.

Esto se pone peor cuando los traders descubren que una acción en la cual tiempo atrás, sólo habían considerado compras, y ésta acción ha aumentado de valor considerablemente y no la compraron. Prácticamente quieren acabar con ellos mismos, se sienten las peores personas sobre la tierra, se martirizan constantemente pensando en las ganancias que no obtuvieron y porque fueron tan torpes y cobardes al no haber comprado esa acción que analizaron con tanto énfasis y que ahora está cumpliendo las proyecciones que ellos le cuantificaban.

Este tipo de trader se carcome el alma, su ser puede entrar en depresión, su estómago la pasa muy mal, y no son capaces de comprender que todos esos problemas están en su interior, y lo mejor es que tienen solución, es muy difícil la solución pero no imposible, sin embargo, no buscan solucionarlo sino que siguen cometiendo estos mismo errores y su trading no progresa, su éxito se vuelve inalcanzable.   

Imangen cortesía by ratch0013// freedigitalphotos.net


Contabilidad Mental.
Los seres humanos tenemos una tendencia a situar los acontecimientos particulares en compartimentos mentales, y la diferencia entre estos compartimentos a veces impacta nuestra conducta más que los propios eventos “padecidos”

Digamos, por ejemplo, que vamos a  asistir a un espectáculo en el teatro, y los boletos cuestan $ 20 cada uno. Al llegar allí te das cuenta de que has perdido tu boleta la cual te costó $ 20. Pregunta ¿Usted compra otro boleto de $ 20 para el show de todos modos? Según un estudio de las Finanzas de nuestra conducta ha encontrado que aproximadamente el 88% de las personas en esta situación compraría un nuevo boleto.
 Ahora, digamos que usted pagó por el boleto de $ 20 por adelantado. Al llegar a la puerta del teatro, te das cuenta de que su boleto se te quedó  en casa. Pregunta ¿Pagaría usted $ 20 para comprar otro boleto? Sólo el 40% de los encuestados compraría otro boleto. Nótese, sin embargo, que en ambos escenarios estás “perdiendo” $ 40: son diferentes escenarios, con la misma cantidad de dinero en riesgo, lo que nos dan diferentes compartimentos mentales. Bastante tonto, ¿eh?

Un ejemplo de inversión de la contabilidad mental, se ilustra mejor por la vacilación para vender la inversión en una acción que una vez tuvo ganancias monstruosas y ahora cuenta con una modesta ganancia. Durante un auge económico y del mercado alcista, las personas se acostumbran a las ganancias, aunque sean virtuales, tales ganancias. Cuando el mercado propicia una corrección y a  los traders se les desinfla su patrimonio neto en la cuenta de trading, ellos son más reacios a vender en el margen de beneficios menores que tienen en el momento. Ellos crean compartimentos mentales para las ganancias que una vez tuvieron, haciendo una inútil  espera para que  las cotizaciones del precio regresen hasta ese período donde estaban sus acciones bien remuneradas.



“TEORÍA DE LA PERSPECTIVA
Daniel Kahneman (Premio Nobel de Economía en el 2002) y Amos Tversky.

La  teoría de la perspectiva nos cuenta que la gente valora las pérdidas y ganancias de forma diferente y, como tal, basan las decisiones sobre las ganancias percibidas en lugar de las pérdidas percibidas, en el trading. Por lo tanto, si a una persona se les dio dos opciones iguales, y una de las opciones se expresa en términos de posibles ganancias y la otra en las posibles pérdidas, la gente elegiría la primera. 


Para demostrarlo, a un potencial  inversor se le presentó el portafolio del mismo fondo de inversión mediante dos asesores financieros diferentes. El primero le dice al inversor que el fondo de inversión ha tenido una rentabilidad media del 7% en los últimos cinco años. El segundo asesor le dice al inversor que el fondo de inversión ha visto rendimientos superiores a la media en los últimos 10 años, pero ha ido disminuyendo en los últimos años. De acuerdo con la teoría de la prospectiva, a pesar de que al inversor se le presenta el portafolio del mismo fondo de inversión, él tiene más probabilidades de comprar el fondo de inversión de nuestro primer asesor financiero, quien expresó la tasa de retorno como un 7% de ganancias general al año, en lugar de escoger una combinación de altos rendimientos y pérdidas  mediante la disminución de rendimientos. 


Sobre La Aversión Al Riesgo.
No hace falta ser un neurocirujano para saber que la gente prefiere una inversión de retorno seguro a una incierta.  Queremos que se nos pague por asumir cualquier riesgo adicional. Eso es bastante razonable.

Aquí está la parte extraña. La teoría prospectiva sugiere que las personas expresan un grado diferente de emoción hacia las ganancias que hacia las pérdidas. Los individuos están más estresados
​​por posibles pérdidas, en comparación de lo felices que son con las ganancias iguales. Un asesor de inversiones no necesariamente va a recibir muchas llamadas de su cliente cuando este se ha enterado, por ejemplo, de un aumento de 100.000 dólares en la cartera del cliente. Pero, puedes apostar que el teléfono sonará decenas de veces cuando sufres una pérdida $ 100.000! en la cartera del cliente. Una derrota siempre parece más grande que una ganancia de igual tamaño. Cuando se adentra en nuestros bolsillos, el valor de cambio de dinero.

La teoría  de la prospectiva también explica por qué los inversores se aferran a las pérdidas existentes: la gente suele tomar más riesgos para evitar pérdidas que para obtener ganancias. Por esta razón, los inversionistas voluntariamente permanecen en una posición de acciones arriesgadas, esperando que el precio se vaya a recuperar y estará pronto a su favor. Los jugadores en una mala racha se comportarán de manera similar, duplicando las apuestas en un intento de recuperar lo que ya se ha perdido.

Así, a pesar de nuestro deseo racional de obtener un retorno de los riesgos que corremos, tendemos a valorar más caro algo que poseemos respecto al precio que estaría dispuesto normalmente a pagar por ello.

La aversión al riesgo y el miedo de sufrir una  pérdida nos muestra otra de las razones por la cual los inversores podrían optar por mantener sus posiciones perdedoras y vender sus acciones ganadoras con pocas ganancias cuando podrían haber dado más: ellos creen que las perdidas de hoy pueden superarse pronto y convertirse en ganancias. Pero en realidad las pérdidas se siguen y se siguen ahondando en la cartera... 


Anclaje, Se Casan Con La Moda Más Reciente.
A falta de mejor o nueva información, los inversores a menudo asumen que el precio de mercado es el precio correcto. La gente tiende a poner demasiado crédito en los últimos puntos de vista de mercado, las opiniones y los acontecimientos, y por error extrapolan las tendencias recientes que se diferencian de los promedios, y las probabilidades históricas a largo plazo.

En los mercados alcistas, las decisiones de inversión son a menudo influidas por los precios de los anclajes, los precios considerados significativos porque su cercanía a los precios recientes, así los hace ver. Esto hace que los más distantes retornos del pasado se tornen irrelevantes en las decisiones de los inversores. Ignorando así valiosa información.

Sube, Baja, El Miedo Y La Codicia.
Los inversores se sienten optimistas, muy optimistas cuando el mercado sube, asumiendo que continuará haciéndolo. Por el contrario, los inversores se vuelven extremadamente pesimistas durante las recesiones. Vemos en ellos una consecuencia de anclaje, a tal punto de dar demasiada importancia a los recientes acontecimientos, ignorando los datos históricos, en ellos vemos una fuerte y sentimental reacción a los acontecimientos del mercado y cuando ello sucede esto se traduce en los precios bajando, bajando mucho, mucho. En con las malas noticias ellos inundan las bolsas de ventas con su pánico.
 Luego cuando ven una simple noticia tomada como buena aumentan  demasiado sus compras, excediéndose sobremanera.  El miedo y la codicia una vez en la bolsa arruinando al trader sin control.


En la cima del optimismo, la codicia de los inversores se mueve más allá de sus existencias de valores intrínsecos. Cuando todo lo que tienen que hacer es tomar una decisión racional acerca de comprar o vender lo suficiente, lo necesario, lo estimado por su cartera. Se olvidan que cualquier inversión siempre conlleva su riesgo de perdidas.

El Exceso De Confianza.
Generalmente, la gente se califica a sí mismos como superior a la media en sus habilidades. También sobreestiman la precisión de sus conocimientos y su conocimiento en relación con los demás. Muchos inversionistas creen que pueden consistentemente medir y predecir el tiempo del mercado, lo que por ahí llaman el “timing” del mercado. Pero en realidad hay una abrumadora cantidad de evidencia que demuestra lo contrario. Los resultados de un exceso de confianza se transforman un en exceso de operaciones, con los costes de negociación deformando las ganancias, y otros tantos operadores caen en los males mencionados anteriormente siendo el más común el de mantener las perdidas en operaciones muy descartables, solo con la esperanza de que el precio se va a girar a su favor, producto esto también de su exceso de confianza. 


Y Los Tradicionales Y Su Teoría Del Mercado Eficiente.
Las teorías de las finanzas conductuales entran en conflicto directo con los académicos de las finanzas tradicionales. Cada campamento intenta explicar el comportamiento de los inversores y las consecuencias de ese comportamiento. Entonces, ¿quién tiene razón?

La teoría que se opone más abiertamente las finanzas del comportamiento es la hipótesis del mercado eficiente (EMH si sigla en ingles), asociada a Eugene Fama (Univ. Chicago) y Ken Francés (MIT). Su teoría de que los precios del mercado incorporan de manera eficiente toda la información disponible depende de la premisa de que los inversores son racionales. Proponentes y defensores de EMH argumentan que eventos como los reflejados en las finanzas del comportamiento son las anomalías sólo a corto plazo, o casualidades que se  dan, y que en el largo plazo estas anomalías desaparecen con una vuelta a la eficiencia del mercado.

Por lo tanto, puede que no haya suficiente evidencia para sugerir que la eficiencia del mercado debe ser abandonada ya que la evidencia empírica muestra que los mercados tienden a corregirse a sí mismos en el largo plazo.


Conclusión.
Las finanzas del comportamiento, sin duda reflejan algunas de las actitudes fuertemente incrustadas en el sistema de inversión. Los  conductistas argumentarán que los inversores a menudo se comportan de manera irracional, produciendo mercados ineficientes y valores infravalorados. - por no hablar de las oportunidades de hacer dinero, pero descubrir constantemente estas ineficiencias es un desafío es lo que tu tienes que hacer, ese es el gran trabajo del trader. 


Dicho esto, los traders pueden ser sus peores enemigos. Tratando de  entrar, de salir, de adivinar, de querer ganar, de negarse a perder. El mercado difícilmente vale la pena en el largo plazo. De hecho, a menudo resulta en un comportamiento irracionalmente peculiar, por no hablar de un hueco en su riqueza. Es por esto que la implementación de una estrategia que está bien pensada  y  que se ajuste al tipo de trader que tú eres, puede ayudarle a evitar muchos de estos errores comunes en el trading. Es por eso que lo mejor para ti amigo inversor y especulador es tener un buen plan de trading, con una estrategia que lo sustente, y un diario de trading que lo evalúe. 



© Ciro.

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